Uno de oficina

(...) le agarré una mano y ella me atrapó por la cintura, la empujé hacia mí y nos besamos de una, le besé el cuello y ella se estrujaba contra mí, le agarré las tetas y ella mis nalgas.

Primaveral

Llegaste a la habitación, dejaste el equipaje, no dijiste nada. En silencio te desnudaste frente a mí, sin pena alguna me mostraste las nalgas...