Uno de oficina

(...) le agarré una mano y ella me atrapó por la cintura, la empujé hacia mí y nos besamos de una, le besé el cuello y ella se estrujaba contra mí, le agarré las tetas y ella mis nalgas.

Auto Escuela Rossini

Retrocedí varias veces y a la quinta paré el auto, bajé rápidamente, le abrí la puerta haciendo el gentleman, y justo cuando pasó a mi lado la atajé por la cintura, le di la vuelta y le clavé un beso. La tomé por sorpresa pero no se negó, me abrazó y siguió el juego